El patrimonio documental en Italia y los programas para su gestión

Revisión del potencial de xDams para un archivo histórico
di 11 ottobre 2018 0
Melozzo da Forlì, Sisto IV nomina Bartolomeo Platina Prefetto della Biblioteca Vaticana

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Ringraziamo la dottoressa Delia Miceli per la pubblicazione, sul nostro magazine, delle conclusioni della tesi discussa nell’anno accademico 2017-2018 presso l’Università Carlo III di Madrid del “ Máster Universitario en Bibliotecas, Archivos y Continuidad Digital”.  Uno studio accurato sulla gestione del patrimonio culturale in Italia e sui software di gestione archivistica dei beni culturali,  che riserva un importante apprezzamento alla piattaforma xDams
L’autrice ha reso disponibile integralmente la tesi, riprodotta integralmente nell’allegato in fondo alla pagina (n.d.r).

Este trabajo comenzó con una introducción que adelantaba la materia del estudio. Luego, el capítulo siguiente se ha dedicado a la cuestión de la gestión del patrimonio cultural en Italia. En este capítulo, se define el origen y se describe la evolución que tiene a lo largo de las décadas la noción de patrimonio cultural. En suma, se saca en conclusión que, para hablar de patrimonio cultural, de la forma que lo entendemos en la actualidad, hay que esperar a la segunda mitad del siglo XX. De hecho, como la sensibilidad de la sociedad y de los políticos se acercaba a la conciencia de la preciosidad del patrimonio cultural en Italia, se creaban leyes específicas que permitían tutelarlo. Los textos legislativos citados demuestran la atención que el legislador italiano desde siempre dedicó a los bienes culturales.

A lo largo del tiempo, sin embargo, se denotan cambios en la noción de patrimonio cultural que quedan reflejados en las normas. Por ejemplo, en las últimas décadas del siglo XX se comprende que el patrimonio cultural puede convertirse en una fuente de provecho: el “petróleo” italiano. Además, se modifica la terminología relacionada con el sector, puesto que no se habla solo de conservación, sino también de explotación.

A pesar de todo, el cambio más importante lo producen las TICs, que revolucionan cada ámbito de la sociedad, tanto que se habla de la actualidad como de la época de la Sociedad de la Información. Como previsible, se produce un cambio fuerte en la manera de gestionar el patrimonio cultural, para la creación de nuevos lenguajes de comunicación, que llevan el resultado de acercar un público nuevo a los bienes históricos y artísticos, que empiezan a presentarse no solo como objetos de estudio, sino también como motivo de entretenimiento cultural.

En particular, poniendo el foco en los bienes documentales, o sea, en los archivos, se observa que el Ministero dei beni e delle attività culturali e del turismo y otros organismos públicos, que se encargan de la protección de los archivos históricos, ha promovido iniciativas con el fin buscar soluciones tecnológicas para favorecer el desarrollo del sector.

Por ejemplo, ya que anteriormente se habían publicado los inventarios de los Archivi di Stato, se quiso transformar las descripciones en formato papel en información contenida en soporte digital: inicialmente bajo forma de fichero de texto, sucesivamente empiezan a usar las bases de datos. Éste es solo uno de los ejemplos de proyectos que se pusieron en marcha al principio del siglo XXI.

El encuentro del rucio, José Moreno Carbonero, 1894, Museo de Bellas Artes de Sevilla

José Moreno Carbonero, El encuentro del rucio, 1894, Museo de Bellas Artes de Sevilla

Es importante subrayar que el uso de las bases de datos se ha convertido en la manera más conveniente para devolver datos en el entorno digital. Sin duda, eso implica una transformación en la noción de inventario: instrumento tradicional para describir los archivos. De esta forma, los archivos abandonan el lenguaje tradicional de la Archivística, aceptando el aporte de otros medios de comunicación. Sin embargo, es importante subrayar que la tecnología no debe modificar los principios archivísticos, sino el lenguaje y los medios para comunicar la información sobre los archivos.

Por tanto, los archiveros actualmente tienen la misión de modernizar los servicios que tradicionalmente ofrecían los archivos históricos para los investigadores, sin perder los fundamentos de la Archivística. Eso se consigue gracias a la reflexión y a través el estudio y la experimentación de los nuevos medios, lo que lleva a la creación de instrumentos tecnológicos que aseguran la proporción de servicios de calidad dentro de los archivos y, además, multiplican las posibilidades de conocer los archivos con todo su encanto.

En el tercer capítulo, entonces, se han delineado las características de los programas que son por excelencia los instrumentos para gestionar los archivos y los documentos de interés históricos. Ésos son software creados específicamente para el tratamiento de documentación histórica, es decir, permiten la descripción y la consulta de los archivos históricos en un entorno digital, por ejemplo, la Web. Se han visto algunos ejemplos y se enumeraron los requisitos que deben poseer estos programas, haciendo, además, de hacer hincapié sobre la necesidad de evaluarlos y analizarlos de forma detallada.

Sin duda, se precisa la elaboración de instrumentos de evaluación, como checklist, que puedan ayudar los organismos archivísticos en la elección del programa más apto a desarrollar las tareas necesarias. Al mismo tiempo, eso fomentaría las empresas informáticas especializadas a mejorarse en la creación de programas de este tipo, gracias al conocimiento de las exigencias archivísticas. Por tanto, se anhela que haya un diálogo continuo y proficuo entre informáticos y archiveros.

No cabe ninguna duda que se debe tomar conciencia de la necesidad que los archiveros se encarguen de gestionar estos cambios que se están viviendo en el ámbito de los archivos. Por ejemplo, una iniciativa interesante ha sido la de la DGA, que como se ve en el tercer que un organismo público, que se ocupa de los archivos, dirige su atención adecuada hacia la actividad que lleva desarrollo de estos programas.

Al final del tercer capítulo se auspicia una intervención más puntual y eficiente por parte del Ministero dei beni e delle attività culturali e del turismo, para que se realice un modelo de checklist, mediante la colaboración de profesionales procedentes de diferentes disciplinas.

En cuanto al cuarto y último capítulo, donde se examinan detenidamente las funciones y las características de xDams, se profundiza de forma exhaustiva las potencialidades de este instrumento y, por lo tanto, una muestra del potencial con el que cuentan este grupo de herramientas. Por ejemplo, cabe decir que un software como xDams no es solo un contenedor de datos, sino también es un instrumento para la navegación y la búsqueda de información. Por ejemplo, se puede lanzar una búsqueda en muchos archivos a la vez.

El software xDams, que está en uso desde más de 10 años, ya ha transcurrido un periodo de tiempo para su experimentación, lo que significa que se puede confiar en su función. La ventaja de xDams es su versatilidad, puesto que se puede adaptar a archivos diferentes, con documentos que se encuentran en varios soportes. Además, es un programa que garantiza universalidad y calidad científica, gracias a la adopción de los estándares internacionales.

Como conclusión, es posible afirmar que xDams es un proyecto muy interesante, ya que pone en marcha las tecnologías más innovadoras para modernizar la gestión de los bienes de interés cultural, trasladando a un contexto digital, como la Red, los contenidos de los archivos, que gracias a eso se muestran a un público siempre más amplio.


Delia Miceli (2018), El patrimonio documental en Italia y los programas para su gestión. Revisión del potencial de xDams para un archivo histórico, Tesi del “Máster Universitario en Bibliotecas, Archivos y Continuidad Digital”, Universidad Carlo III de Madrid, Tesi integrale rilasciata con licenza CC BY-NC-ND 2.5 ES

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